|
AMÉN. NO BASTA CON DECIR SOLAMENTE QUE SON LA
BASE DE NUESTRO CRECIMIENTO COMO EMPRESA
LOS 10 MANDAMIENTOS DE LA ATENCIÓN AL CLIENTE
Un
cliente se siente satisfecho cuando recibe más de lo que espera
Para una
empresa, su primer cliente debe ser su propio empleado
Aunque las empresas,
dentro de su plan estratégico, posicionan a sus clientes por encima
de todo, muchas veces esta sentencia no se cumple.
El plan estratégico
de una empresa, que es su carta de navegación, está lleno de buenos
propósitos e intenciones. La visión y misión empresariales plantean
situaciones “ideales”, que en muchos de los casos no llegan a ser
cumplidas.
Uno de los aspectos en los cuales se presentan más vacíos, entre lo
que reza el plan estratégico y la realidad, es la atención al
cliente.
Todos sabemos que frases como las siguientes son populares en las
misiones estratégicas, las asambleas de accionistas y las juntas
directivas: “Nuestros clientes son la base de nuestro crecimiento”.
Pero también sabemos que muy pocas veces esto se acata en un 100 por
ciento.
A continuación,
planteamos el que es considerado el decálogo de la atención al
cliente.
1 El cliente
por encima de todo
Este es el símil del primero de los 10 mandamientos de Dios. En este
caso, es el cliente a quien debemos tener presente antes que nada.
2 No existe
nada imposible cuando se quiere.
A pesar de que muchas veces los clientes solicitan cosas casi
imposibles, con un poco de esfuerzo y ganas de atenderlo muy bien se
puede conseguir lo que él desea.
3 Cumple todo
lo que prometas
Este sí que se incumple. Son muchas las empresas que tratan, a
partir de engaños, de efectuar ventas o retener clientes, pero ¿qué
pasa cuando el cliente se da cuenta?
4 Bríndele al
cliente más de lo que espera para satisfacerlo
Es lógico. Un cliente se siente satisfecho cuando recibe más de lo
que espera. ¿Cómo lograrlo? Conociéndolo muy bien y enfocándonos en
sus necesidades y deseos.
5 Para el
cliente, tú marcas la diferencia
Las personas que tienen contacto directo con los clientes poseen una
gran responsabilidad: pueden hacer que un cliente regrese o que
jamás quiera volver, ellos hacen la diferencia.
6 Fallar en
un punto significa fallar en todo
Puede que todo funcione a la perfección, que tengamos controlado
todo, pero qué pasa si fallamos en el tiempo de entrega, si la
mercancía llega averiada o si en el momento de empacar nos
equivocamos y le damos otro producto. Todo se va al agua. Las
experiencias de los consumidores deben ser totalmente satisfactorias.
7 Un empleado
insatisfecho genera clientes insatisfechos
Los empleados propios son “el primer cliente” de una empresa. Si no
se les satisface a ellos, ¿cómo pretender satisfacer a los clientes
externos?
8 El juicio
sobre la calidad de servicio lo hace el cliente
Aunque haya indicadores de gestión elaborados en las empresas para
medir la calidad del servicio, la única verdad es que son los
clientes quienes, en su mente y su sentir, lo califican; si es bueno,
vuelven y no regresan, si no lo es.
9 Por muy
bueno que sea un servicio, puede mejorarse
Aunque se hayan alcanzado las metas propuestas de servicio y
satisfacción del consumidor, es necesario plantear nuevos objetivos.
La competencia no da tregua.
10 Para
satisfacer al cliente, todos somos un equipo
Los equipos de trabajo no sólo deben funcionar para detectar fallas
o para plantear soluciones y estrategias. Todas las personas de la
organización deben estar dispuestas a trabajar en pro de la
satisfacción del cliente, trátese de una queja, de una petición.
(Fuente: Diario El Peruano: 17-11-2009)
|