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INNOVACIÓN. ESTIMULE A SU GRUPO DE TRABAJO A PRESENTAR TODAS LAS
INICIATIVAS QUE SEA POSIBLE
TRES CLAVES PARA LIBERAR EL GENIO DE LA CREATIVIDAD
El secreto está en generar grandes cantidades de ideas
El flujo
de ideas creativas nace de los debates “fuera de caja”
Tarde o temprano,
cualquier grupo que trabaja en conjunto, ya sean empleados de una
misma oficina, voluntarios en una organización sin fines de lucro, o
dirigentes de un equipo de gestión, deberán desarrollar ideas
creativas, para innovar.
Lamentablemente, lo que suele ocurrir cuando el líder designado pide
al grupo... “denme sus mejores ideas”, la respuesta se limita a
respuestas estándares, respuestas convencionales, o miradas vacías.
Podemos sugerir tres claves –existen muchas más seguramente– para
que los grupos de trabajo puedan dejar que el genio de la
creatividad se libere; para ello les doy tres principios.
Clave 1:
Cantidad sobre la calidad. Los grupos tienden a desear y esperar a
que la gran idea aparezca por arte de magia de la cabeza de alguien
y que todo el mundo corra tras ella. Rara vez funciona de esa manera.
El secreto para encontrar ideas creativas está en generar cantidades
de ellas, inclusive de las malas, pero a continuación, luego de su
análisis, elegir una terna y seguidamente la mejor por consenso.
Esto puede sentirse ineficaz porque es contrario de cómo se lleva a
cabo la mayoría de los otros trabajos, ¿verdad? Todo esto no tiene
que ver con la creatividad y la innovación.
Clave 2:
Reducir la inhibición. Si cree que incrementar la “creatividad”
parece una tarea dudosa, estamos de acuerdo. Consideramos que no es
necesario aumentar la creatividad de la gente, más bien lo que debe
hacerse es reducir las dificultades que se interponen en el camino
de las personas para que utilicen la creatividad que ya poseen. La
creatividad en general comienza en nosotros a disminuir a medida que
crecemos en edad. Cuando observamos a los niños de primer grado,
observamos su creatividad casi al 100% y lo hacen con entusiasmo. En
tercer grado disminuye y sigue disminuyendo a medida que aumenta el
nivel de grado.
Nuestra creatividad no desaparece, pero con frecuencia en el curso
del proceso de nuestro crecimiento dejamos de practicarla y en
consecuencia de usarla. Liberar la creatividad, por lo tanto,
requiere de regresar a los hábitos del pasado que no aplastan la
creatividad.
La reducción de nuestras inhibiciones se parece a un juego; como en
los deportes, están los deportistas que pasan inadvertidos y los que
quedan grabados en nuestra mente, y generalmente es porque se
diferencian por su creatividad. Y el juego, por definición, es la
antítesis del trabajo.
Clave 3:
Busque un caos. Las ideas creativas no surgen de los procesos
lineales. Por el contrario, el flujo de ideas creativas nace de los
debates “fuera de la caja”. Para ello, ayuda mucho dejar caer una
encima de otra. Esto estimula la variedad y la vitalidad de las
ideas. Por supuesto, la naturaleza del caos es que carece de
control, pero es controlable en los entornos de la organización. Es
fácil entender por qué este tipo de comportamiento aparentemente sin
control, y tomado como un juego podría considerarse cuestionable y
es resistido en el trabajo y en entornos profesionales.
Por eso, simplemente pedir a un grupo que aporte sus buenas ideas,
por muy bien intencionadas que sean, rara vez se mueve más allá de
sus inhibiciones a un lugar donde las ideas puedan fluir libremente.
Debemos establecer un proceso que introduzca un poco de caos, así
como un poco de diversión que reduzca las inhibiciones para jugar;
entonces nos sorprenderemos que casi cualquier grupo puede generar
en abundancia ideas notables.
(Fuente: Diario El Peruano: 21-01-2010)
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